Curso de español para extranjeros, Nivel Avanzado +: refranes castizos

parlament semivacio votacio ley referendum setembre17

quien siembra vientos…

polis con indepe en el suelo 1-0

…recoge tempestades

agredida dedos Marta Torrecilla.jpg

tempestades de porrazos (y de fake news o trolas virales)

polis picado 1 octubre

abrir la caja de los truenos…

foto 1) – El Govern y los diputados de Junts pel Sí y la CUP, tras la aprobación de la ley del referéndum con el Parlament medio vacío. / foto: F. SENDRA
foto 2) – Escuela Ramon Llull, los agentes dispersan a los concentrados para evitar que se requisen las urnas del referéndum ilegal. / Foto: El Periódico.
foto 3) – Marta Torrecilla, dedos rotos uno a uno y magreada en la mejor tradición fascista. / Foto: Ernest Alós, El Periódico. [ojo: ahora aseguran que es un montaje]

 

 

Anuncios

La prensa internacional lo tiene claro: Al Capone debe negociar con la Cosa Nostra

guardian portada after 1-0

Preclara e inteligente, interesadamente cegata en ocasiones, la prensa internacional de la noche a la mañana descubre lo evidente y se rinde al discurso humanista contra las porras exageradamente activas. Que yo sepa, a Puigdemont le ofrecieron el Congreso para que expresara lo que creyera conveniente a la nación, pero lo que buscaban son las fotos que desde ayer publican los medios.

presidente-Gobierno-Mariano-Rajoy

Rajoy pronunció ayer un discurso que será estudiado en todas las facultades de psiquiatría como ejemplo de negación de la realidad (Foto: Voz Populi)

Ahora, Al Capone debería negociar con la Cosa Nostra el reparto del negocio, del territorio. Las armas hablaron primero. Un clásico.

DECLARACIÓN DEL PRESIDENT CARLES PUIGDEMONT

La Cosa Nostra catalana, ayer, decidida a consumar el golpe de estado contra el parecer del 60% de la población, víctima de su megalomanía.

¿Y qué opina Ester Quintana de la actuación de los mossos y la policía nacional en la jornada del 1-0?

Ester Quintana sin ojo color

Ester Quintana perdió un ojo de un disparo durante la actuación de los mossos d’esquadra en la huelga general de 2012

Ester-Quintana-recibir-EDU-BAYER_

Ester Quintana tras recibir el impacto por el que perdería el ojo. 14-N 2012 – Foto: Edu Bayer

Tengo sincera curiosidad por conocer la opinión  acerca de la actuación de los mossos d’esquadra en el día de ayer de Ester Quintana y del joven Oscar Alpuente, y de los italianos Nicola Tanno y Angelo Cilia. Todos ellos perdieron un ojo en sendas actuaciones de la policía autonómica. En el caso de Oscar Alpuente y Nicola Tanno, el contexto de la intervención policial era la celebración de un triunfo futbolístico.
El simpatico, inteligente y conmovedoramente sensato Nicola Tanno explicaba la suma de circunstancias funestas en un librito en italiano que desde Planeta-No Ficción me pidieron que valorara para su posible traducción. (Hice un informe a favor, sugiriendo adaptarlo al público español, sin terminar de creerme que una editorial como Planeta se planteara en serio un ataque contra la policía del govern, por malas que fuesen las relaciones con las instancias económicas de la Generalitat).

Lo único bueno de ayer es que Rajoy está tocado y hundido… a menos que el PSOE cometa la torpeza interminable de darle gas y apoyarlo en su agonía. Al discípulo más inepto de Goebbels, Rajoy, le derrota el más aventajado, Puigdemont.

Sin duda, quien controla el relato controla las emociones y el resultado en nuestras democracias, que disfrazan las ambiciones económicas de sentimientos viscerales, inatacables.

mosso llora y abrazo - foto boris llona

Mosso llorando abrazado por un chico que custodiaba uno de los colegios destinados al referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017. El pie de foto de La Vanguardia, que está a todas, reza: “Un civil abraza a un mosso mientras la Policía Nacional carga en el CAP de Cappont (Boris Llona)”

 

 

La epopeya de un charnego: I was born under a wandering star, banda sonora

La película relata la epopeya de los charnegos en su dura conquista de un terruño clemente bajo el sol. No todos se aclimatan al reclamo de docilidad y trabajo mal pagado. En el clip se resume la llegada y abandono de Catalonia, free republic.

Banda sonora de La historia de un charnego. Canta el charnego rebelde.

I was born under a wandering star
I was born under a wandering star
Wheels are made for rolling, mules are made to pack
I’ve never seen a sight that didn’t look better looking back
I was born under a wandering star
Mud can make you prisoner, and the plains can bake you dry
Snow can burn your eyes, but only people make you cry
Home is made for coming from, for dreams of going to
Which with any luck will never come true
I was born under a wandering star
I was born under a wandering star
Do I know where hell is? Hell is in “hello”
Heaven is goodbye forever, it’s time for me to go
I was born under a wandering star
A wandering, wandering star

(The Chorus)
Mud can make you prisoner, and the plains can make you dry
Snow can burn your eyes, but only people make you cry
Home is made for coming from, for dreams of going to
Which with any luck will never come true

I was born under a wandering star
I was born under a wandering star
When I get to heaven tie me to a tree
Or I’ll begin to roam, and soon you’ll know where I will be
I was born under a wandering star
A wandering, wandering star

emoticon cantarin

Nicole Kidman y la Cofradía de la Santa Temeridad

ce

Mesa redonda de actrices nominadas a los últimos premios Emmy de la televisión, con participación de N. Kidman y R. Witherspoon, E. Moss, O. Winfrey, Jessica Lange y Chrissy Metz.

Suelo leer artículos, reseñas, entrevistas de las películas o libros que me han gustado e interesado. Y me gustan especialmente las reflexiones de los actores norteamericanos acerca de su trabajo porque desmienten el tópico de la estupidez inherente a esta profesión cuando se desarrolla para medios de masas, como son la televisión o el cine. Las razones por las que alguien de talento o con el físico adecuado fracasa en el campo artístico son muy diversas; sin embargo, parece evidente que quienes consiguen desarrollar una carrera larga no lo deben solo a la conjugación de talento, agraciado físico y suerte.

Me interesa y me divierte cómo abordan los actores –aquí, actrices– asuntos técnicos de su profesión, la interiorización e interpretación de personajes complejos que, por su vinculación con temas de actualidad –desde la violencia de género, la raza, la apariencia física, las minorías varias–, tienen una lectura política y se suman al debate político activo. Las nuevas formas de exhibición convierten ficciones pequeñas en éxitos inesperados, como ha ocurrido con esa gran serie que es Little Big Lies, adaptación de una novela Liane Moriarty (¿quién la conoce por aquí?), repartida en siete capítulos, dirigida por un canadiense, Jean-Marc Vallée, y con la producción ejecutiva de sus dos protagonistas principales, Nicole Kidman y Reese Witherspoon.

Uno de los temas fundamentales que aborda la serie es el de la violencia doméstica, ese “sucio secreto” que comparte la en apariencia glamourosa y enamoradísima pareja que integran Celeste, ama de casa que abandonó su carrera de abogada para cuidar de los hijos gemelos que tiene con su guapo esposo, más joven que ella, Perry, el sueco Alexander Skarsgard. Es una película de televisión para mujeres presentada desde la perspectiva de mujeres maduras y de posición acomodada -excepto la representada por Shailene Woodley, que interpreta a una madre soltera de un niño concebido después de un encuentro agresivo; y de Zoe Kravitz, la rival de Madeline (R.W.)–, capaces de verbalizar sus ideas, conflictos, no necesariamente de resolverlos de la mejor manera.

En la mesa redonda del video y en diferentes entrevistas, también en el discurso de agradecimiento de Kidman al recibir el merecidísimo premio, es evidente que todas las mujeres hacen suyo el problema de la violencia de género, plaga tan extendida, lo imprescindible de visibilizarlo. Sin embargo, una y otra vez nos vamos a encontrar con que las mujeres son parte del problema que impide la solución. En la crónica Chicas muertas, Selva Almada hace un recuento y una investigación de quién pudo ser el asesino de tal chica y traza una topografía del crimen sexual en una zona concreta de la Argentina rural. Ha tenido éxito y seguramente ha llamado la atención sobre el caso de los crímenes irresueltos de origen machista. En mi opinión, el libro cojea porque no analiza el por qué de la violencia masculina –apunta rasgos, como cuando subraya que un grupo de chicos dio un criminal escarmiento a una muchacha que coqueteaba con todos–; recientemente, un grupo de escritoras españolas se propuso denunciar el hostigamiento recurrente que reciben/recibimos las mujeres escritoras elaborando y proponiéndose hacer pública la lista de esos agravios, pero al no indicar la identidad o el rango de los agresores, el resultado solo puede ser la pintura de un territorio fantasmagórico donde las mujeres son/somos insultadas, agredidas por varones sin nombre, anónimos, sin historia; la acusación se torna abusiva, pues apuntaría al género masculino en general.

Big Little Lies ha sido muy elogiada, pero Nicole Kidman ha sido también particularmente criticada porque su condición de privilegio –rica, glamourosa, exitosa– no representa a la mujer maltratada típica ni a la mayoría de mujeres víctimas norteamericanas, anglosajonas, occidentales. Es cierto que cuando una ficción muestra a personajes ricos, físicamente muy atractivos o de posición social y cultural muy elevada como protagonistas de dramas o tragedias enormes, sentimos que el conflicto, la degradación que sufren los personajes parece edulcorada por su condición privilegiada, por los escenarios diseñados. De hecho, no faltan las series donde la degradación de la que son víctimas personajes de físico espléndido, o simplemente por ser jóvenes –como la Joan de Mad Men en el episodio del Jaguar o por su marido cirujano–, sacia un apetito sádico del espectador antes de redimir su culpable  disfrute presentando el justo castigo que recibe el atacante, por lo general burlándose de su masculinidad. Se califica el acto pero sin explicar la causa, o se la remite a la premisa básica: lo hace por la condición establecida de supremacía machista: porque puede.

Jean-Marc Vallee director tv

director Jean-Marc Vallée – HBO/ Hilary Bronwyn Gayle

 


Intermedio de política catalana… escribo mientras arranca la tercera vesprada de escrache a la policía -vivo cerca de una residencia de la guardia civil. Anoche eran pocos, muy aplicadamente ruidosos. Hoy gritan y corean dando a ollas y cazuelas, silbando: Referéndum, referéndum, fuera, fuera, votarem, votarem. Niños mimados decididos a salirse con la suya sin atender a razones ni a legalidades. A mediodía, de regreso a casa, me he encontrado en lo alto de Paseo San Juan a una señora que parecía muy mayor, vestida muy modestamente, intentaba arrancar con la punta de las llaves los adhesivos y carteles que puñados de jovencitos estuvieron pegando anoche en favor del sí al referéndumen postes y paredes. Le digo al verle el empeño, las manos temblorosas, quizá parkinsonianas, que no se moleste, que no pierda el tiempo. Se vuelve, está enojada, también la voz le tiembla: “No sé cómo va a acabar esto”. Pienso que ve demasiada televisión. A mediodía mi tía me llama por lo mismo. “Es que la televisión está dando el bombo a toda hora” dice. Buf. Es demasiado tarde para preocuparse: este teatro es, en definitiva, desde el principio, una larguísima campaña para unas elecciones autonómicas.


Big-Little-Lies-Once-Bitten-

La niña agredida interioriza el victimismo

En mi opinión, Big Little Lies tiene un componente muy pedagógico. No creo que muestre un caso generalizable de violencia de género, de sometimiento de una mujer a un hombre ostensiblemente enfermo, enmarcado en una atmósfera tóxica de deseo, dependencia y despersonalización, sino cómo debería reaccionarse. La principal baza del relato no es la mezcla de humor, drama, buenos diálogos, increíbles interpretaciones con un elenco bien equilibrado y música sensacional: está en la presencia de la terapeuta y cómo se articula la denuncia y la definición del abuso, y las diferentes fases en la toma de conciencia de la mujer víctima. Las mujeres que critican a Kidman obvian que el personaje femenino fundamental es la terapeuta, que conjuga la empatía de género -comprender lo que vive otra mujer– con la función abstracta que le permite su formación médica y legal. Lo que la serie está diciendo es que hay que actuar, ir más allá de la vergüenza. Hay mujeres que se atreven a denunciar confidencialmente la violencia pero no llegan a admitir que verbalizar los hechos debe tener como continuación natural, en favor también de otras mujeres en situación parecida o peor, la actuación inequívoca necesaria para cambiar la realidad. El momento clave es cuando la terapeuta replica a Celeste-Kidman que puede denunciarla al colegio correspondiente, pero una vez haya hecho lo que le insta a hacer para protegerse del marido maltratador.

Otro aspecto realmente sagaz de esta serie es cómo juega con las trampas “cognitivas” del espectador de televisión. Mientras Mattew Wiener, creador de Mad Men, no duda en jugar tramposamente con los apetitos del espectador astuto del siglo XXI, siendo el final la muestra más flagrante, en Big Little… se utilizan esas trampas, prestidigitaciones narrativas, para que el espectador vea y reconozca su comportamiento ante los grandes dramas revelados de sopetón. Estructura el relato como una investigación policiaca y utiliza las declaraciones de los vecinos –a los que el director llama “el coro griego”– a la vez para distraer las pistas incrementando la intriga y para evidenciar la mala fe, las envidias y celos, las cegueras inconscientes, que impiden reconocer las señales de alarma que emiten personas a las que ven/vemos todos los días.

Big Little Lies es pedagógica porque dice no lo que hacemos las mujeres sino lo que deberíamos hacer: ponerse realmente en la piel de otra, por antagónica que sea su posición, su realidad –paradigmática la conversación entre la exitosa Renata, una espectacular Laura Dern, y la humildísima, digna y atribulada Jane (Shailene Woodley); la mirada final entre ésta y Celeste– para hacer frente juntas al peligro.

big little chicas y niños

Madres con sus mini-yo y la violencia de grupo

También por ponerse en la piel del otro, del hombre, es por lo que la serie resulta consistente. El espectador actual no es solo alguien que se deja adular con argumentos enrevesados cargados de referencias cultas a todo tipo de disciplinas y artes. En el momento actual, en que un porcentaje elevado de personas/espectadores de ficciones tv incluidos- poseemos una formación universitaria y experiencias vitales diversas, incluso cuando la realidad económica no permita obtener de inmediato la solución a nuestras crisis y a los abusos sufridos, quienes mejor representan nuestra posición son los personajes que verbalizan nítidamente el conflicto. El marido de Celeste no se hace perdonar porque exprese los motivos de su comportamiento de cara a la terapeuta, el que se hace perdonar es el guionista, y luego el director, al incluir este episodio que da profundidad y seriedad a la historia, en lugar de ofender a los espectadores con un personaje violento más, alienado del todo de su comportamiento.  Los malos guionistas ponen a personajes que actúan de modo muy vistoso pero que, presentándolos como superinteligentes y de éxito, no tienen ni la vaga intuición de por qué hacen lo que hacen.

Hay críticas y periodistas, españolas, que coquetean con la realidad afirmando que se identificarían mejor con una persona de clase media cuando la realidad demuestra tercamente que eso es mentira (lo demuestra el éxito de Milena Busquets, el tiovivo de interés mediático del  caso Juana Rivas). Cuando los argumentos de abuso machista se escenifican a través de clases medias y bajas, casi de manera automática se rebaja también la capacidad de los personajes de expresar con autonomía y elocuencia lo que viven; entonces, la sordidez de los hechos se come la inteligencia del relato. La actriz ganará su correspondiente premio merecidísimo pero el espectador vivirá desde la compasión, tal vez el miedo a verse tan baqueteado, pero no con la avidez de la identificación catártica: eso es, así es.

kidman and alexander sarskgard

la pareja en terapia

Lo injusto de los desprecios a Kidman queda de relieve en las palabras de la actriz en el video que incluyo, sobre el efecto emocional que le producía interpretar una violencia que sabe que es real para millones de mujeres. Jessica Lange, verificando mi tesis de que la inteligencia de las personas feas está sobrevalorada, afirma con brillantez que todas las emociones que se interpretan dejan una memoria, huella de la emoción, en el cuerpo y que conviene limpiar. Corrobora su reflexión el actor sueco en otra excelente entrevista, que también incluyo.
El feminismo es una condición de género, y por ello de todas las mujeres; que sea sustraído por la clase y la raza es el aspecto perverso de la manipulación que una parte hace de ese todo.