Harvey Weinstein: ¿la orquestada caída de un sociópata?

sexo mentiras y hollywood

En la lista de libros estupendos leídos a lo largo del año que apunté meses atrás en este blog no pude incluir Sexo, mentiras y Hollywood porque es un libro fallido, que necesita un trabajo de edición importante. Abandoné la lectura cuando llevaba más de 350 páginas de una crónica bastante farragosa que se propone desmitificar a dos figuras del Hollywood moderno y su obra: Robert Redford y su festival de Sundance y Harvey Weinstein y Miramax. Redford queda retratado como un indeciso, vanidoso, que no es capaz de confiar en las personas sobre las que delega aspectos importantes del trabajo de mantener el festival de cine independiente en marcha y al nivel de su eclosión. La semblanza de H. Weinstein y sus desmanes se llevan la parte mayor del libro. Aunque en esas primeras trescientas y pico páginas no menciona casos de abuso sexual, sí retrata a un sociópata de manual que coacciona, amedrenta, amenaza con destruir, o destruye la carrera, a todo el que le lleva la contraria o va contra sus intereses, al punto de causar cuadros de estrés traumático por doquier y llevar, supongo, a cualquier lector europeo a preguntarse si Estados Unidos carece de leyes laborales, de convenios de empresa, que pongan coto a un abuso de posición tan peligroso. Su hermano, con un carácter más sosegado, parece el encargado de reconducir las infames situaciones que crea esa orca asesina que parece ser Harvey Weinstein. Son pocos los que plantan cara al abusón, y entre ellos se cuenta Daniel Day Lewis, que nunca permitió que metiera mano en sus películas y algún productor cuyo nombre no nos dice nada aquí; los que han callado habrá sido porque le deben la carrera –lo cual explica el silencio de Matt Damon y Affleck, o de Tarantino–, o porque tuvieron la suerte de no conocer esa faceta, al pagar de otro modo, es decir, rebajando el caché a cambio de esas olimpiadas de promoción que tantos premios oscar han dado a los actores de su productora, como debe de ser el caso de Penélope Cruz.

El libro abunda en detalles escabrosos sobre sus maneras profesionales, la venta de la productora a otra mayor –la Disney si no recuerdo mal–, los tira y afloja para mantener poder de decisión. Al saber de la súbita caída en desgracia del tipo que, junto con su hermano, remontó películas europeas de éxito para adaptarlas al gusto norteamericano, pero que también amaba el cine clásico europeo, que encontró nichos de negocio en los que nadie había pensado, he dado por seguro que alguien –o unos cuantos alguien– había decidido su sentencia de muerte.

Me cuesta creer que un personaje con tanto poder acumulado caiga en desgracia por un asunto de abuso sexual -excepto si afecta a alguien ligado a otro poder superior al del entretenimiento–, porque las redes clientelares impiden a la mayoría lanzar la piedra que puede dejarlos sin trabajo y sin perspectivas de futuro. También porque no faltan los hombres ni las mujeres que creen que, a cambio de un breve momento de asco –el del abuso más o menos consentido–, una mujer puede conseguir un impulso importante a su carrera.

No sé si me equivoco o son mis reticencias ante las reacciones calculadas de esa gente, que siempre aparece en estos casos, que dan una puñalada al que ya está muerto y se beneficia de la oleada de solidaridad y notoriedad, pero el artículo de la actriz Lupita Nyong’o me ha parecido chocante aunque supongo que da bien la medida de lo que ella misma llama la general “conspiración de silencio” como resultado de todas las elucubraciones que solemos hacer las mujeres para disfrazar el abuso y situarlo en algún plano de realidad que lo haga soportable.

Coda: descubro que mi intuición era buena. La caída de Weinstein no es resultado de las acusaciones de una mujer o de varias sino del poder de otro hombre, en este caso el hijo de Mia Farrow, como publica ahora mismo El País. A través del ataque al productor, Farrow buscaría perjudicar a Woody Allen, acusado también de abusos a una de sus hijas y cuya carrera resucitó el poderoso H.W.

 

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Fabrice Luchini, el espectáculo del genio

¡Hilarante! Le preguntan por su espectáculo titulado “Poesía” y sigue una disertación genial sobre la depilación femenina, una jerigonza de psicoanálisis aplicado a los espectadores y a todo lo que se nos ocurra. En On n’est pas couché, Fabrice Luchini, amanerado como un personaje palaciego del siglo XVII. Fantástico.

N’hi ha per llogar-hi cadires ! (¡Menudo espectáculo!)

jordi cuixart y jordi anc omnium

Jordi Cuixart y Jordi Sánchez, Líderes del secesionismo, forrados los riñones, movilizan a las masas desde organismos ultrasubvencionados. La masa se convierte, al echarle más y más gasolina palabrera, en turba incontrolable. Los han enviado a la trena. Oh, líderes preclaros de ambos bandos…

SPAIN-POLITICS-CATALONYA-REFERENDUM

protesta contra excesos porras policiales del 1-0-17. foto: afp

LOS-5-IMPUTADOS-elenco del 1 octubre

Los 5 Magníficos del reciente problemón catalán: Puigdemont, Forcadell, Junqueras, Colau y Trapero

secesion protesta por los Jordis velas

protesta de hoy contra el encarcelamiento de los Jordis. (Por cierto, si los ingleses han dejado Europa, ¿por qué continuar con el inglés? foto ElPais

700 empresas se han marchado de Cataluña desde el referéndum

Un documento incautado a la Generalitat prevé trasladar sus cuentas a París para huir del control estatal (vozpopuli) [¡¡y no a un paraíso fiscal para variar!!]

Juan-Luis-Cebrian_

JL Cebrián, antiguo progresista, director de El País, presidente del conglomerado Prisa

Prisa ‘inventa’ una prima de 1,9 millones para premiar a JL Cebrián por su gestión (vozpopuli)

emoticonos varios

todas mis emociones al observar el grotesco carnaval de la secesión

¡TÓXICOS MILLONARIOS!

La cuadratura del círculo: Declaración de independencia de Cataluña… suspendida a la espera de diálogo

Si te aburres de tu vida burguesa… ven a Cataluña a disfrutar de las emociones de la sedición y del golpe de estado soft. Oooh, ven a vivir la vida loca con los separatistas. Solo si no tienes un céntimo que pueda ser retenido en un corralito bancario podrás disfrutar como lo merece de esta obra maestra de la inversión de realidades y del significado de las palabras fundacionales de la democracia.

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La teoría que llevaba yo rumiando era que los de la CUP eran los tontos útiles del govern, como acaba de quedar demostrado. Los últimos movimientos, incluida la impresionante rebelión de los mossos, me tenían desconcertada. Pero ¿cómo podía estar equivocada si en ningún momento lo que aquí se perseguía era la declaración de independencia real? Si todo esto va de pasta gansa y de la posibilidad de hacer de su capa un sayo sin que nadie les chiste, es decir de convertir Catalonia en una nueva Singapur… ¿Cómo? ¿Cómo? pero ¿cómo? Este triste vodevil de las últimas semanas no podía ser el inicio de la leyenda artúrica de Catalonia’s Paradise. No, no, no podía ser. Porque la épica tiene su lógica y sus clichés, su coherencia. Si esa caótica representación que incluía urnas chinas (este detalle me gustó, claro), cambios de coche en medio de un túnel para despistar a los enemigos –la policía nacional– a lo James Bond, y mossos que también han visto mucho cine clásico americano y le dicen al jefe detenido por los españoles –imagino la voz ronca de emoción–: “es un honor custodiarle“, era una originalísima campaña electoral, uno, pero solo uno, de cuyos objetivos era neutralizar a la corriente antisistema del independentismo, esos “desharrapados surgidos del proletariado suburbial”, esas “viejas glorias de todas las revoluciones perdidas”, ¿cómo era posible que se llevase hasta el extremo el caldeamiento de las calles, que iba a fortalecerlos? Uuummm, cuando el mundo entero estaba pendiente de Cataluña, cuando Felipe VI había manifestado de viva voz su rencor por todo lo acaecido en los últimos años que provocó una caída de cotización de la casa real española en el Gotha mundial, el ibex de la nobleza, cuando la mayoría silenciada había salido a las calles a clamar que, aunque su repertorio musical no es tan chulo como el de los indepes, también sus sentimientos nacionales –es decir, españoles– se sentían heridos, cuando las grandes empresas dijeron que se largaban del país para proteger el sueño de sus accionistas y que las cuentas que se había hecho el MoneyJunkie Junqueras eran el cuento de la lecherita, cuando Ada Colau se había puesto de madre y esposa de maltratador y exigía que el gobierno español minimizara el alcance del golpe de estado pidiendo diálogo, en fin, cuando se temía un remake de Citizen Companys last episode,

companys rejas

Miembros del Consejo de la Generalitat, en la cárcel Modelo tras proclamar Companys el Estado Catalán en 1934. Fotos: Efe y Museo Nacionalismo Vasco

… y a la vez se anhelaba que los guionistas guardaran en la manga un final digno de este siglo… se ha producido el milagro, la frenada ruidosa ante lo que unos llamaban precipicio y otros llamamos realidad. Ha tenido lugar el gran milagro inverso de convertir el vino en agua. Declaración de independencia fundada en el llamamiento extraído del recuento de los votos de un referéndum ilegal. Todos los pasos del catalanismo de ayer eran simulacros, ficciones, ensayos para el gran estreno pospuesto; todas las emociones provocadas, reales.

La CUP no ha aplaudido el pase de cartas de Puigdemont. Como los niños que se enojan con el padre, la madre, que no termina de divorciarse. Piqué decía que para él la Selección española era como la familia. Pero no lo es. Para la CUP la declaración de independencia era el momento fundacional. Pero no lo ha sido. Simulacro de incendio, quemaduras reales.

Próximas elecciones: cup caput?