Dos profesores

Me han interesado mucho estas charlas y el carisma de ambos: brillantes, amenos, generosos, precisos. Steven Pinker, de la Univ. de Harvard, hace un excepcional resumen de la Lingüística como «ventana que lleva a comprender el funcionamiento de la mente» del hombre. Tengo la impresión de que no se puede hacer crítica literaria si no se tiene esta base: no es posible hablar de creación literaria –de cualquier género– sin recordar que es un artificio del lenguaje, tanto más cuando el español de la narrativa hoy es tan mezquino la mayoría de veces. En un artículo dedicado a la novela española de los 60, y al cambio que introducía la experimentación formal de Tiempo de silencio, de L. Martín Santos, y su búsqueda de una voz propia, que pone en solfa la misma realidad relatada, se lee, citando unas líneas de Corte de corteza, de Daniel Sueiro: «Desconfiad de las palabras, salgan de la boca que salgan. La historia no es más que el cerco progresivo del lenguaje en torno al hombre…».

Robert Sapolsky, eminente neurocientífico, imparte una clase en la Universidad de Standford dedicada a la base bioquímica de la depresión, que califica de plaga en Estados Unidos. Afirmación que supongo puede hacerse extensiva a ¿Occidente? En la última parte, establece una diferencia muy instructiva entre la depresión-tipo de la mujer y la del hombre. Explica, en último término, por qué hay personas con depresión que no reaccionan a los antidepresivos, tipo Prozac  (como yo misma). La solución no puede ser otra que controlar los agentes ansiógenos y encontrar la forma de vida más satisfactoria conforme a la auténtica personalidad de cada cual. La propia voz. Esto supone realizar una indagación en profundidad acerca de uno mismo. Puede que alguien esté intoxicado de depresión, como ocurre con quienes hemos crecido con personas deprimidas y depresivas (que a menudo se protegen en la depresión y contactan con su deseo a través de la depresión) o quienes conviven largo tiempo con estos enfermos sin tener puntos de fuga: esas personas suelen desarrollar actitudes y comportamientos depresivos, que pueden revertirse, algo que no ocurre con quienes sufren depresión profunda, cuyos síntomas están definidos y fuera de su control.

No deja de ser sorprendente cómo las novelas de la última década –o más, incluyendo El pasado— que se explayan en las patologías de toda clase, se regocijan en la descripción de los síntomas pero prácticamente nunca profundizan en el tema de la curación, como si nunca pudiera acceder a la conciencia la distancia requerida para no convertirse –el propio cuerpo, la vida de uno– en el festín del monstruo omnívoro.

También se desprende de lo que explica Sapolsky que la expresión coloquial “hay química” entre dos personas es una intuición acertada. El resto, en lo que hace al trato entre personas, es educación o… resignación.

emoticon enamorado

5 comments

  1. José Luis Moreno-Ruiz · agosto 22

    Sabios ellos, sí; y tú, por seguirlos.
    Puede que te interese: “Psico-endocrinología. Las bases hormonales de la conducta”, de Randy J. Nelson (Ariel Psicología, 1966). También “Una visión del cerebro”, de Semir Zeki (Ariel Psicología, 1955).
    Abrazos,
    JL

    • Liu · agosto 22

      Hola José Luis, estoy embalada con los listenings de inglés, jajá. Como siempre he querido emigrar a California, ay. Y después del pitorreo marciano, jaja, tengo que tranquilizar a los lectores.
      🙂 El de Lingüística no deja de ser un excelente resumen del primer curso de Filología.
      Tomo nota del título, pues justamente el profesor habla de la base hormonal en la depresión femenina -más allá del tópico de la ovulación como coartada–. Lo de prestar atención al cerebro es interesante para constatar cómo pueden alterarse los relatos que cada cual cuenta. Uf, se nota que no tengo vacaciones! Un abrazo.
      MJ

  2. José Luis Moreno-Ruiz · agosto 22

    Se he han ido los dedos en el teclado. Las fechas de edición de los libros son 1996 y 1995, respectivamente.
    Disculpas.
    JL

    • Liu · agosto 22

      Genial, con esas fechas será más fácil dar con ellos.

  3. José Luis Moreno-Ruiz · agosto 22

    El libro que te recomiendo habla de la base hormonal tanto femenina como masculina. Que lo masculino, y hasta lo masculón, también tiene lo suyo desde el punto de vista hormonal. Los diabéticos del tipo 1, por ejemplo, lo sabemos bien.
    JL

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