Autobiografía del esclavo poeta Juan Francisco Manzano, en El Rinconete

Palabra de hombre libre en Autobiografía del esclavo poeta Juan Francisco Manzano (edición de William Luis).

 

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Poeta Juan Francisco Manzano

 La Autobiografía del esclavo poeta Juan Francisco Manzano (La Habana, 1979-1854) es un texto singular por tratarse de uno de los escasos testimonios escritos en primera persona de la vida de un esclavo en Cuba. Se considera el germen de la literatura cubana y su redacción fue un encargo que el promotor cultural Domingo del Monte le hizo a Manzano. La cultura anglosajona cuenta con sus propios ejemplos de escritura de esclavo, que fue utilizada, al igual que en el caso del esclavo-poeta, como arma de convicción en la causa abolicionista.

            Juan Francisco Manzano era un mulato, hijo de María del Pilar Manzano, una de las criadas de distinción de la marquesa doña Beatriz Jústiz de Santa Ana, y de un esclavo mulato, Toribio de Castro. Pasó unos primeros años feliz tratado como un nieto más de la aristócrata y desde los doce años en la casa de la marquesa de Prado-Ameno, donde también se le trataba «como a un niño blanco». Dio muestras de gran viveza y memoria desde muy temprano, y encandilaba recitando los sermones de la iglesia o cualquier texto poético oído en la ópera francesa. Su fortuna se tuerce a los catorce años. Desde esta edad sus recuerdos son un catálogo de castigos desproporcionados y una descripción de los métodos empleados para someter al esclavo díscolo. En su caso se trataba de infracciones nimias y niñerías o malentendidos; a veces Manzano da la impresión de no decir toda la verdad, pero su objetivo al guardar dinero era comprar su libertad. El relato de los azotes y amenazas que padeció o los encierros en un calabozo siniestro donde le dejaban sin comer durante días nos permiten formarnos una idea cabal del sistema esclavista. Aunque Manzano mostró precozmente su talento, su aprendizaje fue autodidacta y a escondidas, pues los esclavos tenían prohibido aprender a leer  y a escribir. No faltaban quienes apreciaban sus composiciones poéticas, pero la marquesa de Prado Ameno no se contaba entre ellos. Animado por otros negros, Juan Francisco Manzano huyó de la casa, amparado en la oscuridad, a lomos de una montura que le procuraron otros esclavos. Cuando se conocieron sus penalidades, un grupo de notables vinculados a la promoción de la poesía cubana organizó una suscripción y compraron la libertad del poeta mulato.

portada-Esclavo poeta

            La autobiografía del esclavo-poeta es muy breve, apenas 50 folios, y desde su primera publicación en 1840 y en inglés, bajo responsabilidad de Richard R. Madden, ha llegado al lector envuelta en acotaciones históricas, filológicas, políticas. Madden necesitaba el relato en primera persona del esclavo para apoyar la causa del abolicionismo, liderado en la época por los británicos, no del todo desinteresados, pues veían en la población negra liberada un futuro mercado para las mercancías que se multiplicaban con la incipiente revolución industrial. La elite cubana pretendía, además, evitar una revolución como la que en Haití puso fin violentamente a la esclavitud.

Situado entre dos reclamos que lo necesitan para sus propios fines –el sistema esclavista y la corriente abolicionista–, Manzano consigue hacer valer su autonomía en el relato. Primero, el esfuerzo del autodidacta se detecta en las dificultades y errores de la sintaxis y la ortografía del texto original –el texto publicado suele ser el corregido y editado por un intelectual experto y se acompaña de un ensayo pedagógico. Insiste también en cómo cultivó diferentes habilidades que le permitirían desempeñar diversos oficios una vez fuera un hombre libre: era sastre, dibujante, repostero, poeta, dramaturgo. Por último, sus silencios y omisiones sobre hechos concretos y el relato de los efectos del castigo en el cuerpo –la melancolía, la escasa corpulencia– muestran un control del sentido del discurso. Sufrió la esclavitud pero nunca cedió en su proyecto de liberación.

            Manzano se dirige a un público ilustrado, cuyo estilo literario y expresión imita, ese sector que podía ofrecerle protección y le brindó la oportunidad de publicar su obra poética. Autor de una tragedia titulada Zafira y de poesía de distinto género, el estilo de Juan Francisco Manzano nos parece marcado por las tendencias de época, el romanticismo y las ambientaciones exóticas al gusto del siglo XIX, coronado por la denuncia de la esclavitud. En 1844 fue acusado de participar en la llamada Conspiración de la Escalera –una conjura abolicionista–, por lo que fue condenado a la cárcel de la que salió un año después. Dejó entonces de escribir y murió en 1854, a los 57 años.
Su autobiografía –cuya segunda parte al parecer fue extraviada— es un alegato contra el sistema esclavista y muestra el esfuerzo de un hombre por defender su identidad y formarse espiritual e intelectualmente contrariando los obstáculos que imponía un sistema aberrante.

El Rinconete. Instituto Cervantes

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