Sin enchufes, sin padrinos, sin agente, sin becas… me publican …

material-humano

Ecos de la violencia política en Guatemala: El material humano, de Rodrigo Rey Rosa” en la Revista de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Zulia, Venezuela.

Un artículo en torno a esta novela que tanto me gustó y que me entretuvo en sus meandros durante varios meses en los que nunca sentí que estaba perdiendo el tiempo.

Llegué a la revista a través de la página del Instituto Cervantes y así recordé que mi padrino –que me correspondió y le correspondí porque no se esperaba mi llegada a este mundo, pues nadie quería creer, pese a evidentes síntomas delatores, que llegaban dos– es -era- el cónsul de Venezuela en París para quien mi madre trabajó durante varios años, probablemente los que mejores recuerdos le dejaron, y es que dudo que atravesar la frontera Francia-Italia con primorosos vestidos repletos de dinero escondido en los dobladillos de las amplísimas faldas y ver aparecer a Tarzán, es decir, a Lex Barker, en la puerta de un castillo en la Riviera italiana, pueda considerarse, entonces y nunca, explotación laboral.

Un homenaje en el recuerdo a mi padrino, cuya carta aceptando “el honor” que mi madre le hacía adjudicándome a tan significada persona leí yo a los seis o siete años, sentada en la letrina de la casa de Valencia, no con las bragas en los tobillos sino bien aupada a la tapa de madera para que nadie me estorbase la comprobación, documentada en carta de su puño y letra -larga y habituada a la escritura– de la existencia del “tío de América”.

Más en serio: este bon vivant disfrutó de la época dorada del petróleo en Venezuela, que se inició en los años 50. Lo recuerdo en París rodeado de un enjambre de mujeres más jóvenes que él.. Yo era demasiado joven -eufemismo: tenía siete años y medio– para pronunciarme sobre la profesión de las señoras, pero recuerdo bien su aspecto, ese ir demasiado vestidas para las horas de la tarde y una impresión imborrable como si una estentórea carcajada de alegría llenara el atardecer parisino cuando él apareció con su corte femenina en un cruce de calles.

Maracaibo-estado Zulia

Maracaibo, estado de Zulia

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One comment

  1. Liu · junio 29, 2013

    Reblogueó esto en ABOUT PASSION.

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