Del azufre al carbón, documental de Luca Vullo

Precisamente en relación a lo que escribía el pasado 25 de octubre, sobre la doble migración Valencia-París-Barcelona, inesperadamente tropecé con un documental, que se emitió en la nueva librería italiana Le nuvole, en el barrio de Gracia. El director Luca Vullo ha documentado la emigración italiana, tras la segunda guerra mundial, a Bélgica. Dallo zolfo al carbone El gobierno italiano vendió “por un saco de carbón”, dice uno de los testimonios, a su juventud, básicamente del sur. El tema es sin duda distinto de la emigración española de los años cincuenta y sesenta a Francia, en la que participaron varios miembros de mi familia. Estaba yo pensando estos días en cómo la migración a Francia fue provechosa para mi madre, y en lo negativa que resultó otra que, en sentido estricto, no debería considerarse como tal: nuestra instalación en Barcelona. Provechosa fue Francia por la explosión de vida, porque se viajaba con seguridad –guardo su documentación de la época, la firma de los contratos en que se estipulaba qué trabajo había de realizar–, porque se ganaba dinero, porque se ganaba un idioma, porque había una colonia de españoles perfectamente localizable. Aún hace unos días me hablaba mi tía de una prima suya, no sé cuántas casas había podido comprarse con el dinero ganado, y sobre todo ahorrado, en Francia. El traslado a Barcelona supuso, sin embargo, una pérdida. Creo que esa reticencia mía a lo catalán es en parte vivencia propia y en parte solidaridad inconsciente. Nunca he sentido la sensación de territorio ajeno cuando he estado en Francia. También porque Francia ha evolucionado hacia una aceptación de lo español –lo español se ha prestigiado desde finales de los ochenta–, al contrario de lo que ocurre en Cataluña, como vemos todos los días en los medios de comunicación (y, por supuesto, como siempre, mucho menos en nuestro día a día).

Sería difícil para mí desentrañar ahora esta pérdida en sus detalles, por eso me llamó la atención del documental de ayer el enfoque de Vullo nada vacilante. La colonia siciliana y el exilio extraño, ser siciliano -o italiano- en Bélgica, y ser “los belgas” en el pueblo de origen. Ser prácticamente vendido a un país y el modo en que las segundas y ya terceras generaciones asumen como deber escarbar en la historia de la experiencia que los mayores, parece, conservan en silencio. Resulta ser que casi todos los mineros –enfermos y serenos, algunos muy ancianos– ahorraron a sus hijos el relato de lo que vivían en la mina. Las condiciones asfixiantes y las solidaridades primero de país, luego de profesión.Muy emocionantes las intervenciones del público, sicilianos la mayoría, que hablaron como yo echo de menos aquí, la emoción conduce la palabra, pero con una elaborada conciencia política del alcance de esa experiencia.

Fulvio Roiter fotógrafo -Sulfatara, Sicilia 1953

Aquí: http://artistisiciliani.blogspot.com/2010/12/dallo-zolfo-al-carbone-di-luca-vullo.html

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